Cuando me da por echar de menos...

Me acuerdo de esas tardes al sol sentados en el banco de piedra que está al lado de casa. Pasaba algún vecino y tú me preguntabas si lo conocía. Yo te respondía que no y esperaba alguna de tus historias de antes contándome quién era el susodicho. Te echabas a reír haciendo que tus ojos se cerraran mucho mucho y me decías que tú tampoco sabías quién era. 

También recuerdo tus enseñanzas campestres. Cuando paseo por el campo aún me parece escucharte entre las hojas de los árboles o te veo agachado jugando con los perros que te seguían por todas partes. Seguro que ellos también te añoran. 

Cada comida en familia está vacía. Ya son dos huecos enormes en la mesa, pero siguen siendo los vuestros. Por mucho que ahora se siente otra persona, para mí, nunca será su sitio. Siempre será el tuyo, al lado de la ventana que en invierno hace las veces de nevera. 

Cuando pinto me pongo tu camisa de cuadros. La última que te arregló mi madre. Es como si guiaras mi pincel por la lámina de acuarela. Y por muy lavada que esté, juro que todavía huele a ti. 

Todavía espero aquella vara prometida que me ibas a hacer para que diera clase y los niños me respetaran (no entendías que las varas no se pueden llevar a un cole) y aún quiero reñirte por darme el pan de la que fue tu última cena, porque era sin sal. Y tú te fuiste sin saberlo. 


Te disfruté 25 años, pero no fueron suficientes. Estoy lacrimógena. Y te echo de menos. Mucho
+1

Claudia P.

  • Image
  • Image
  • Image
  • Image
  • Image
    Comenta con Blogger
    Comenta con Facebook

10 trocitos de felicidad:

  1. Hoy esta entrada me ha dado especialmente pena. Mucha.
    Las personas que queremos a veces se van, pero eso forma parte de la vida y hay que aceptarlo. No sé donde leí o escuché que mientras que alguien te recuerde sigues vivo, y así debe ser. Un beso.

    ResponderEliminar
  2. No quería poner triste a nadie, sólo he sentido la necesidad de expresar esta añoranza. Yo tb he escuchado esa frase y me quedo con ella, mientras esas personas estén en nuestro recuerdo, no se irán. Eso no puede quitárnoslo nadie. Otro beso para ti Cé :)

    ResponderEliminar
  3. Quizás no esté de manera física pero sí está en forma de recuerdos, de pensamientos, gestos y todo entra dentro de esa espiral que es parecida a la energía...se transforma.

    Besis y ánimo

    ResponderEliminar
  4. Gracias por tus palabras MiCHiN, estoy contigo, siempre estará presente en forma de recuerdos y pensamientos. Besos!

    ResponderEliminar
  5. Vaya... qué triste. Me ha pasado como a Cé, y me ha dado especialmente pena leerla.
    Espero que estés bien!
    Lo importante es que te acuerdes, que viva en ti.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  6. Gracias Natalia, estoy bien, simplemente tengo momentos en los que él está más presente y necesito compartirlo. Nunca se irá de memoria. Un abrazo bonita!

    ResponderEliminar
  7. Me ha gustado mucho esta entrada, con esa melancolía de fondo. Denotan la bonita relación que teníais y que seguro ha conformado tu forma de ser. Y no he podido evitar sonreir viendo los detalles propios de gente mayor, como la vara o el pan sin sal.

    Su recuerdo siempre estará contigo, y podrás preguntarle cuando tengas problemas, porque sabes lo que te diría.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  8. Ha sido alguien muy especial y adoraba pasar tiempo con él. Siempre me hacía reír :)
    Gracias LGG

    ResponderEliminar
  9. Es una entrada preciosa y a la vez tan triste, me encanta como escribes y como consigues transportarme a tus escritos. Quiero seguir leyéndote y muchas gracias por dejar un comentario en mi blog. Te invito a que eches un visitado a mi última entrada.

    ResponderEliminar
  10. Me halagan tus comentarios Ana Belén, gracias :)

    ResponderEliminar