Contrariedades de la vida

Contrariedades de la vida
Y haciendo caso del señor Luis, inauguro una nueva sección del blog. Teníamos ya los placeres de la vida (que están incluidos porque aquí se trata de buscar la felicidad escondida) pero ahora van a entrar también por estos lares su contrario, o como pone en el título, contrariedades de la vida (que siempre queda más fino que con un taco, como Luis sugirió).

Así que esto va por tí, por esas contrariedades que me dijiste ayer:
  • Comprarte un pack de esos de zumitos que te vienen con la pajita incluida... y que te salga uno sin pajita!! Dios mio, el zumo queda encerrado por siempre jamás dentro del brick y no hay manera de beberlo!! (vale, en realidad no, era por darle algo de dramatismo).
  • Estar comiendo y dejarte el huevo frito para el final, ir poco a poco comiéndote la clara, dejando la yema para el final. Dejar para último gozo del plato el momento en que metes el pan dentro. Entonces llega alguien y ¡chof! mete su trocito de pan y adiós yema! (por lo que comentaron, doña Isabel es experta en "matar" huevos fritos ajenos)
Sé que aún había otro, y más que pondré de mi propia cosecha en un futuro, pero no hay que abusar de momento.

Me ha tocado

Me ha tocado
Hoy he despertado con una buena noticia: ¡me ha tocado la primitiva!

Pero no el gordo ni nada de eso, vamos, que no soy millonaria y no tengo para repartir, porque sólo han sido 4 numeretes.

El caso, que me ha hecho ilusión, que aunque no me da ni para pagarme el fin de carrera que tengo esta noche, me mola el hecho de que me haya tocado algo, porque desde que empecé a jugar (cuando valía 100 pesetas) lo máximo que había tenido habían sido 3 números o el reintegro. Nunca me tocan cosas en los sorteos ni nada de eso, así que estoy contenta.


Ya digo, que la ilusión es mucho más grande que el premio, pero me vale. Ha sido también como uno de los pequeños placeres de la vida.

Próxima parada: París

Me comentan que algo de felicidad de esa que anda escondida se puede encontrar en París, muy probablemente entre los personajillos que ocupan Disneyland, así que ahí vamos, en su búsqueda.

La Claudia "adulta" se despide unos días para encontrarse con la niña interior, que tiene muchas ganas de salir. Nos vemos en breves.

San Valentín

- Por cierto, ¿hoy es domingo?

Es lo primero que dice al despertar del coma. Me dijeron que igual no despertaba y que podía no recordar. Así que esa frase medio ininteligible me hace llorar de alegría.

- Si, hoy es domingo.
- ¿Domingo catorce?
- Si, catorce de febrero.

Ante mi respuesta, se pone nervioso y quiere salir de la cama.

- ¿Qué pasa?
- Es San Valentín, tengo que ir a ver a una persona.
- Ahora tienes que descansar, estoy aquí cariño.
- Usted no lo entiende, tengo que ver a mi novia.

Los médicos tenían razón: no me recuerda.


A tres metros sobre el cielo: la película

Y el famoso libro de Federico Moccia, aparte de tener su película italiana, ahora tendrá una versión española de la mano de antena3.

Los protagonistas (Step y Babi) serán Mario Casas y Blanca Suárez, y en abril comenzará el rodaje. El libro me gustó mucho, aunque al principio me costó, sobre todo por la cantidad de nombres que salen, y al final... lloré. Fue bonito, la verdad.

Historia de amor entre adolescentes, con la típica chica estudiosa, aplicada y buenecita (al principio, todo hay que decirlo) y el típico chico macarra, violento que no hace caso de nadie. Ya me iré enterando de las novedades, y a ver cuándo se puede ver la película.


Historias de cuando era niña

Historias de cuando era niña
Y sin proponérmelo hoy he recordado esos cuentos que escribía cuando era una criaja.

Muchos eran deberes del colegio, donde te pedían que inventaras una historieta sobre cualquier cosa, cualquier excusa valía.

Pero, en verano, cuando mi madre no podía poner pegas de que no había tiempo, le pedía que me dejara su máquina de escribir.

Mira que no sabía mecanografiar como es debido (bueno, y en realidad ahora tampoco, pero ya no voy "apretando" teclas con un solo dedo, que aunque no sean los correctos empleo varios y con algo de rapidez, incluso sin mirar, algo bueno tiene que tener tanto trabajo en la universidad), pero me encantaba eso de tocar una tecla y que la letra en cuestión quedara impresa en el folio. Y eso de que llegaras al final de la línea y se oyera un "pin" que indicaba que o le dabas a la palanquita, o te quedabas sin folio. Me encantaba. Lo malo era que no había tecla que borrara los errores, y mis cuentos tienen mogollón de letras super oscuras, porque me dedicaba a ponerla una y otra vez después de haberme equivocado.

El caso, que por ahí deben estar mis cuentos. Recuerdo uno de miedo sobre un poblado fantasma (en aquella época leía mucho de aquellos libritos tan famosos de la colección "Pesadillas"), otro de un cocinero que se hacía millonario, otro acerca de una familia de negritos (ojo con mi imaginación, que los rasgos de la madre negrita era rubia y con los ojos azules!), otro de un gnomo de un bosque que llevaba el gorrito siempre muy abajo y no se le veían los ojos... Porque además de escribirlos, luego hacía dibujos de los protagonistas y les ponía tapa y todo. El gnomo en cuestión, a parte de no ver nada, tenía un pedazo de bigote enorme (se llamaba Bigotín) y del gorrito le colgaba un cascabel.

También recuerdo haber escrito mi autobiografía (cuenta tú que biografía puedes escribir con 10 años) empezando con la frase: "Un 2 de junio de madrugada unas patadas y un dolor espantoso llevaron a mi madre al hospital. Tras una larga noche, nacía yo al día siguiente." (o algo similar, sé que lo del 2 junio si que estaba por algún lado).

En fin, que me he puesto a recordar y esto es lo que ha salido.

Ojizarka estrena nuevo vestido!

Ojizarka estrena nuevo vestido!
Aprovecho ahora que estoy puesta en el ejercicio de actualizar blogs (un gran ejercicio, os lo recomiendo) os cuento una pequeña novedad, aunque no afecta a este blog concretamente, sino a mi otro blog (si, ya sé que es muy friki esto de tener dos blogs, pero me excusaré diciendo que son para fines distintos, ¿vale?).

Ya me cansaba de ver siempre el mismo estilo, y hoy me han ayudado a "lavarle" la cara. Gracias a Barby por enseñarme dónde tenía que hacer clic! :P
Ahora
Ojizarka mola más, jeje (ya digo también que es posible que los estilos de ambos blogs vayan cambiando, que me han gustado muchas plantillas).

Y si alguien más se anima, que busque por Internet que hay mogollón de páginas, pero yo me quedo con esta.

Y mañana... San Valentín

Y mañana... San Valentín
Santo que particularmente, a mi no me gusta. ¿Y por qué? Porque no me gusta ponerle fecha a algo como el amor. ¿Por qué precisamente tengo que hacer un regalo el 14 de febrero? ¿Por qué tengo que salir a cenar para que me cobren más caro un menú que cualquier otro día es más barato? ¿Por qué salir a la calle es sinónimo de ver corazoncitos en todos los escaparates? ¿Por qué me tienen que venir las dependientas a preguntarme si estoy enamorada?

Si quieres a alguien se lo demuestras en San Valentín, en San Mateo y en Santa Rita!! Qué le den a las fechas!! ¿Qué no es poco más bonito que te hagan un regalo un día que no te esperas? Yo no necesito que los grandes almacenes me digan cuándo he de comprar algo para demostrar amor, para eso vale cualquier día! He dicho.

La carrera

¡Acelera! - gritó Javi cogiéndome la mano. Corríamos los dos como locos por un sendero que nuestro perseguidor conocía, pero que al final se bifurcaba en dos. Ya notaba que me faltaba el aliento y Javi cada vez tenía que tirar más de mí porque yo no podía correr a su ritmo. Entonces tropecé y me caí. Javi se detuvo en seco pero le dije que siguiera solo, que yo me escondería por ahí cerca, que era mejor separarnos. Me arrastré tras un arbusto y me senté. De repente alguien tocó mi hombro y dijo: tú la llevas.

Duda existencial sobre el carnaval

Ya estamos en carnaval!! La gente sale a la calle disfrazada, aparentando lo que no es (por lo menos ahora está justificado) y con lo que me gusta a mi el vestirme, siempre me quedo embobada cuando salen los carnavales de Tenerife y sitios así, donde esta época es una auténtica fiesta (no como aquí que nos disfrazamos cuatro gatos y aun gracias). Me encanta ver esa alegría que llevan en el cuerpo, pero... esas maravillosas reinas de carnaval que eligen cada año... ¿de qué se supone que van disfrazadas?

Son trajes preciosos, que llevan una faena de aquí te espero, pero yo creo que les preguntas de qué van, y no te saben contestar! Si la gracia es que no te reconozcan y que piensen que eres Batman (por decir algo).

Pues eso, ¿de qué van disfrazadas?

Hoy es uno de esos días

Hoy es uno de esos días en que sólo tengo ganas de que me abracen. Igual que un niño tras tener una pesadilla abraza a su peluche preferido en busca de consuelo, así quiero que me abracen hoy. Simplemente dejarme llevar por los brazos que me rodeen, desaparecer del mundo y quedarme en mi propia nube.

Vasos mágicos

Y hoy por fin han llegado!! Desde septiembre estaba esperándolos, y por fin están en mis manos.

La última promoción de Veri venía de la mano del estreno de Ice Age 3, y con lo que me gusta Scrat no podía dejar pasar la oportunidad.

Hace un tiempo me llegó una carta explicando que se les habían agotado las existencias, pero que no me preocupara, que en enero mandarían los que faltaban. La verdad que da gusto cómo te tratan, porque otras compañías te quedas sin y ni siquiera tienen valor para comunicártelo.

El caso, que ayer llegó la carta que me decía que ya podía ir a buscarlos, y hoy ya están en casa.

Diego, Sid y Scrat están inmortalizados en 3 vasos, y cuentan que son mágicos ya que con el agua Veri fría (espero que para hacer la prueba valga del grifo) cambian de color. Ahora mismo Diego está en la nevera, con agua del grifo, y creo que las montañas se han oscurecido un poco, así que la magia no es que sea gran cosa, pero los vasos son bien majos.

¿Digame?

Típica frase que se dice al coger el teléfono.

Pero ¿qué pasa cuando te llaman de esos números ocultos que quieren hacerte perder el tiempo con mandagas y ofertas o con encuestas que nunca sabes para qué son exactamente? Porque la mayor parte de las veces las sutilezas no funcionan con estos individuos y les da igual que estés comiendo o que se te esté quemando la cena (me han ocurrido ambos casos).
¿Qué les dices sin parecer grosero (aunque a veces ya te da igual) y que corten cuanto antes?

Pues hoy he escuchado una respuesta de lo más original. Mi cara ha sido un poema al escucharla, y es que la respuesta a si tenía 8 minutos para hacer una encuesta ha sido que no, y cuando han preguntado si podían llamar luego, la respuesta ha sido: no, que me voy a marchar de país, gracias (cuando la realidad es que simplemente estábamos en clase). Y lo bueno de todo es que los señores encuestadores (o como se diga) se han quedado tan contentos.

No hay nada como las respuestas originales.

In my Mailbox 5

Ando todavía metida en el mundo de los hombres lobo, pero ya está en mis manos el siguiente libro que voy a leer: Las cosas que no nos dijimos, de Marc Levy.

De este autor me leí dos libros que me encantaron, así que voy a probar suerte con la nueva novela. Ójala fuera cierto y Volver a verte me cautivaron. La historia de amor algo curiosa de 2 personajes que casi no se ven, porque la chica está en coma durante todo el libro. Dicho así parece un poco raro, pero de verdad que es un libro precioso que te absorbe.

Este nuevo título parte de la pregunta: ¿Y tú qué harías si te dieran una última oportunidad? y cuenta una historia familiar entre el drama y la comedia que habla de eso mismo, de segundas oportunidades (en mi vida están a la orden del día las oportunidades, aunque no sea la segunda precisamente).

Amor: instrucciones de uso

  • Amar es pensar en tres: tú, yo y nosotros.
  • Alimentar cada día de ilusión, esperanza y cariño.
  • No dejar que se convierta en rutina.
  • Impedir que la desconfianza se instale en él.
  • Valorar cada pequeño detalle.
  • Interesarse por las cosas de la otra persona aunque te parezcan tonterias. Si te las cuenta es porque quiere que lo conozcas todo y también querrá conocer las tuyas.
  • Estar para los buenos momentos y también para los malos. Con estar, la mayoría de las veces, los momentos malos son más llevaderos.
  • Mostrar abiertamente tus sentimientos en cada momento, y demostrarlos con hechos, los besos y las palabras no son suficientes. Eso puede hacerlo cualquiera.
  • Cuando algo no te parezca bien, dilo. Hablando se entiende la gente.
  • Y ante todo, hacer las cosas con el corazón pensando en la otra persona.

Deme la hoja de reclamaciones

Aquí vinimos a descansar, pero no nos dejaron. Después de trabajar tantos años, nos merecíamos unas buenas vacaciones y habíamos oído que eso del "spa" estaba muy bien para relajarse. Mi hermana y yo, hicimos la reserva por Internet sin problemas y nos aseguraron que íbamos a disfrutar de la estancia en el lugar. Pero cuando llegamos allí con nuestras pertenencias, nos miraron raro y nos pidieron que nos fuéramos.

Nunca habían visto dos hembras como nosotras, pero ¿qué culpa tendremos de que en nuestro planeta no existan los balnearios con spa? Esto no quedará así, ¡qué nos den una hoja de reclamaciones!

Pequeños placeres de la vida 3

Pequeños placeres de la vida 3
Éste es por algo que me ha ocurrido hace poco:
  • Llevas mogollón de tiempo buscando algo. Pones la casa patas arriba y al final desistes de buscar. Pero llega un día inesperado, en el que sin buscarlo aparece. Encontrar algo que llevabas tiempo pensando que estaba desaparecido en combate y que no había manera de localizar es una buena cosa.

In my Mailbox 4

Los últimos libros que llegaron a mis manos, me los comí!!
El de "El chico de al lado" me encantó! Ya lo dicen, que el primer amor nunca se olvida, y sino que les pregunten a los protagonistas del libro. Y el de "Medianoche", vampiritos, que le voy a hacer, voy a volverme monotema, y lo malo es que son 4 libros y en España sólo están los 2 primeros! Tocará esperar.

Así pues ya tuve que ir a la biblioteca la semana pasada, y de los 2 libros que me llevé, uno ya está finiquitado.

Bel: amor más allá de la muerte de Care Santos es el que ya me he leído. Una chica, Bel, nos cuenta su historia de amor, algo peculiar porque no recuerda qué le ha ocurrido y ahora todo es distinto. Es juvenil, algo "infantil" para mí por decirlo de algún modo, pero una historia muy bonita al fin y al cabo.

Los crimenes de la luna llena de Kit Whitfield es el segundo, ambientado en un mundo habitado por hombres lobos, aunque no es la típica novela fantástica. Éste aún lo tengo pendiente, pero tiene buena pinta, así que ya os diré.