El teléfono

Estoy segura que muchos de vosotros os sentís identificados con esta historia, que podemos decir que está basada en hechos reales (o mejor aún, que sucedió ayer por la noche en mi casa).

22.30, hora española, de haber cenado ya o estar a punto de terminar. Suena el teléfono. Y ya te asustas, porque las llamadas a esas horas suelen traer malas noticias. Te quedas tiesa en la silla, como con miedo a levantarte y sin poder tragar la cena. Entonces, mi señora madre, que es la única que no tenía la boca llena, se levanta y coge el teléfono.


- Buenas tardes, señora (supe de este saludo cuando mi madre colgó).
- ¿Cómo que buenas tardes? ¡Si son las diez y media de la noche! Estas no son horas de llamar a molestar a ningún lado. 


Y dicho esto, colgó con toda su mala leche. 
Mientras tanto, mi padre y yo, que ya habíamos tragado la cena, nos echamos a reír. La cara que se le debió de quedar a la pobre moza que llamara para hacernos alguna oferta, debió ser un poema.

¿No estáis un poco hartos (por no decir otra cosa) de esas llamadas a todas horas en las que te llaman para pedirte que te cambies de compañía? Porque yo estoy de los señores de Jazztel hasta los mismísimos. Porque no se conforman con un no, sino que insisten e insisten hasta que pierdes la paciencia y les sueltas alguna burrada (realmente he suavizado las palabras de mi madre, porque hubo más tacos que otra cosa en la frasecita). Que si me quiero cambiar de compañía, ya llamaré yo!!!!!!!!!!
+1

Claudia P.

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6 trocitos de felicidad:

  1. La verdad es que es increíble lo pesados que pueden llegar a ser. Y lo de llamar tan tarde ya es de juzgado de guardia.

    Besos

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  2. Son muy muy plastas. Vale que es su trabajo y que descargamos nuestra ira contra los que menos culpa tienen, pero es que tiene delito la cosa!!!
    Una vez nos estuvieron llamando durante todo un día cada hora, no te exagero! Ay... Un beso David

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  3. Yo entiendo que sea su trabajo, pero no sé al menos que pongan un horario, que luego las llamadas son eternas...
    Besos.

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  4. Toda la razón Undestinocontigo! Besitos!

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  5. Yo odio esas llamadas, pero no sabía que las hicieran tan tarde. Muá.

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  6. Cé, en mi casa han llegado a llamar hasta a las 11 de la noche...

    Inma, es que se hacen pesadicos, a todas horas!!!!!

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