Pequeños placeres de la vida 28

Cuando trabajo, por las mañanas voy con el piloto automático: apago el despertador, me visto, desayuno, me lavo, hago la cama y me voy a la calle con todos mis bartulos de profe. No es que desayune poco, pero digamos que no pierdo mucho tiempo. Pero en el fin de semana, las cosas cambian.

Llega el domingo, te levantas cuando te cansas de dormir, cuando ya sientes que has descansado lo suficiente, te pones la bata encima del pijama y te preparas con calma el desayuno para saborearlo lentamente en la mesa del comedor (nada de desayunar con prisas en la encimera de la cocina). El desayuno así, es un pequeño gran placer, pero si encima tienes chocolate con churros... Delicioso. Así se empieza bien un domingo.

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Claudia P.

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6 trocitos de felicidad:

  1. Y que lo digas!! Yo ayer no comí churros (ains, qué ricos) pero me levanté a las tantas... y deambular descansada y en bata por la casa, es un gran, gran placer!!
    Por cierto, menuda foto!! Así no hay forma de retomar la dieta, jajaja!
    Besos!

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    1. La foto no es mía, yo no pude resistir a empezar a comer! no perdí ni un segundo!! jaja. Un beso!

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  2. Pues ya iremos a desayunar churros mujer. Tu churros y un bistec poco hecho!

    .-

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  3. Yo necesito tiempo para mi desayuno. Hubo unos años en que me lo saltaba porque entraba a clase a las siete, y ya de paso pensaba que así comía menos y que eso siempre era mejor. Ahora me parece fundamental, sin desayuno no rendiría, y me gusta tener tiempo para que no me caiga mal en el estómago, revisar mientras redes sociales, dar los buenos días a personas especiales...
    Muá.

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    1. Yo no puedo afrontar mi día sin mi tazón de leche caliente (mínimo)
      Besos!!

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