Una preciosa noche de mayo una dama vestida de azul, acompañada de un caballero, paseaban por la aldea. Las gentes del lugar ya se habían retirado de las calles y la soledad adornaba las esquinas. Fue entonces cuando un rayo de luna se depositó en un pequeño puesto de la plaza de dicha aldea. Curiosos...
La búsqueda de la luna perdida
