Tras casi morirme en mitad de la plaza de la catedral, tengo que decir que al día siguiente fue como si no me hubiera pasado nada. Me levanté nueva y dispuesta a comerme la ciudad. Misterios de la vida. No quise darle demasiadas vueltas y simplemente disfruté de la sensación de estar bien.
Tras...
Londres. Día 2
