Ni deseos ni propósitos

Ni deseos ni propósitos
Una de las cosas típicas de la nochevieja es pedir un deseo a cada uva que se come, esas famosas uvas de la suerte que a más de uno le hacen entrar en el nuevo año con un ataque de atragantamiento mortal. Yo, como personaje raro que soy a la hora de comer, no soporto las uvas, así que mis campanadas...