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Pequeños placeres de la vida 30

Ya dicen que más vale tarde que nunca. Y yo por fin he disfrutado de mi último regalo de cumpleaños. A primeros de junio recibí un vale para un masaje completo de espalda y piernas, y lo primero que pensé fue que nada más terminar el curso lo disfrutaría. Junio fue un caos, y julio y agosto han pasado en un suspiro, así que hoy, último día de agosto, ha sido el elegido.

Acabo de disfrutar de un pequeño gran placer que me ha dejado medio grogui.
Una hora de masaje en piernas y espalda (en las piernas me he acordado de toda la familia de mi entrenador de gimnasio, porque las tenía muy cargadas) de la que he salido pringosa como una sardinilla en aceite, pero de un relajado que daba miedo.

Creo que voy a tomar esto de los masajes como rutina cada vez que termine un curso. Regalos así, sí. 

Pequeños placeres del mes de junio

Pequeños placeres del mes de junio
Junio es un mes que siempre me ha gustado. Llegamos al ecuador del año, comienza a hacer calor (aunque ya se está pasando con la chicharra) y celebramos los cumples de casa. Y este mes todavía ha tenido más cosas molonas. 

Con mi cumple, mi madre se lo curró muchísimo, porque llegar de trabajar y encontrarte una señal de prohibido pasar en la puerta de tu cuarto, es raro. Y cuando por fin se me permitió entrar, encontrar tu cama cubierta de globos es una chulada. 29 globos con mensajitos, chuches y regalos en su interior es algo que no hace cualquiera, y yo que soy peor que una cría pequeña, disfruté muchísimo pinchándolos todos y recogiendo sorpresitas. 

Este mes de junio también me he quitado una de esas espinitas que tenía hace tiempo: he asistido a un curso de fotografía. Hace tiempo que tengo una cámara decente, pero soy de las que siempre tiro de modo automático. Ya se han hecho varios cursos de fotografía en mi pueblo, pero como soy gafe, siempre me ha coincidido con algo, hasta este mes que por fin he girado la ruedecita de mi reflex a modo manual y he empezado a trastear. Acabé con mucha información acumulada que este verano tengo que poner en práctica. Y tengo muchas ganas. 

Y por último, otro curso que también tenía curiosidad: un curso de automaquillaje al que me invitaron después de trabajar como pintacaras en una feria de un pueblo. A la mamá le gustó como pinté a su peque de tigre y como ella es asesora de belleza, me invitó a una clase. 

Además junio también ha sido un mes bonito y emotivo en el cole a pesar de las despedidas. No me puedo quejar. Veremos cómo sigue el verano.

Pequeños placeres de la vida 29

Si me lo dicen hace unos años, no lo hubiera creído posible, pero ahora puedo decir que hacer ejercicio es uno de esos pequeños placeres que a mí me gustan.

La música me motiva mucho, y el aerobic y el step se han convertido en imprescindibles en mi rutina semanal. La adrenalina en el momento en el que parece que no puedes más pero aguantas y logras terminar la coreografía, es una sensación maravillosa.

Y luego el remate viene cuando llegas a casa y te duchas (lo siento pero lo de ducharme en el gimnasio no me convence porque yo soy de ducharme y ponerme el pijama, y no es plan de ir en pijama del gimnasio a mi casa). Te dejas la ropa preparada en el radiador, te metes en la ducha con el agua bien caliente y notas como los músculos empiezan a relajarse. La ducha de después de hacer ejercicio es una de las mejores cosas que hay. Momentazos impagables de esta vida :)


Pequeños placeres de la vida 28

Cuando trabajo, por las mañanas voy con el piloto automático: apago el despertador, me visto, desayuno, me lavo, hago la cama y me voy a la calle con todos mis bartulos de profe. No es que desayune poco, pero digamos que no pierdo mucho tiempo. Pero en el fin de semana, las cosas cambian.

Llega el domingo, te levantas cuando te cansas de dormir, cuando ya sientes que has descansado lo suficiente, te pones la bata encima del pijama y te preparas con calma el desayuno para saborearlo lentamente en la mesa del comedor (nada de desayunar con prisas en la encimera de la cocina). El desayuno así, es un pequeño gran placer, pero si encima tienes chocolate con churros... Delicioso. Así se empieza bien un domingo.

Mirando la semana en positivo

Mirando la semana en positivo
A pesar de haber perdido la voz ha sido una gran semana.
Uno de mis niños (sí, ya son mis niños, tengo un problema a la hora de coger cariño a los más peques) me dijo el otro día que ojalá me quedara con ellos para siempre. Puede parecer una frase de niño dicha sin más, pero a mí me hizo ilusión, y además una de las profes del centro me comentó que veía a los chiquillos muy contentos conmigo. Y a mí, esas cosas me llegan.

Mi compi de 4 años es encantadora, y congeniamos muy bien, lo que mola mucho, porque trabajar con alguien con quien compartes puntos de vista, y que te ayuda, es una cosa muy buena. 

Y por último, ayer tuve una muy buena noticia, ya que tengo otro título para añadir a mi curriculum. He conseguido el nivel B2 de inglés y no puedo estar más contenta.



Semanas así, sí, gracias :)

Una niña especial

Una niña especial
Ella tiene 11 años y hasta hace 2 nunca había salido del Sahara.
Es por eso que ella es afortunada, no todos los niños tienen esa oportunidad, y ella ha podido disfrutarla durante dos veranos.

Desconozco cómo fue su primer verano, porque no tuve la suerte de conocerla. Pero este verano he podido maravillarme con ella y eso ahora ha dejado una marca muy grande en mi corazón.

Llegó con sus construcciones peculiares a la hora de comunicarse, ya que el idioma es una de las barreras que ha tenido que superar (además de llevar un audífono ya que es sorda). Pero a su vez, llegó con una frescura y una sonrisa inimaginables. Me siento orgullosa al decir que he pasado parte del verano jugando con ella, que me buscaba cada mañana para saludarme, que algunas de las tonterías que hice para hacerla reír se las ha estado repitiendo a mis compañeros durante todo el verano. Y era genial verla partirse de risa por algo que tan sólo ella y yo entendíamos. Que una niña que no sabe escribir ni leer ni dibujar, porque hasta hace nada no sabía qué era un lápiz o un folio, te haga dibujos casi todas las semanas, es algo precioso. Porque implica un esfuerzo y unas ganas de aprender que no todo el mundo tiene. Y eso es algo que me quita las palabras. Mi respuesta a este tipo de gestos fueron algo tan universal como un abrazo. Y sé que eso era lo que ella buscaba.

Ella ha tenido un verano mágico, porque ha tenido un montón de vivencias que en otras circunstancias no hubieran sido posibles. Pero también es cierto que tiene que ser difícil, porque su familia está lejos, y aunque aquí está bien, los echa de menos. Lo sé porque en sus últimos días, me hacía la cuenta atrás del momento de su partida. Y a mí cada día se me rompía un poquito más el corazón. 

Seguramente no la vea más, porque al despedirse nos dijo que este iba a ser su último verano aquí, pero tengo que dar gracias por haber conocido a alguien tan especial, con tantas ganas de vivir y con la sonrisa más maravillosa que nunca he visto. 

Y el último día de trabajo, el jefe nos hizo un regalo. Una foto de todos los monitores con ella. Su perfecta sonrisa brillando mientras nosotros la abrazamos. Y cada vez que miro esa foto, o los dibujos que me hizo, o su pulsera de gomitas que me regaló, no puedo evitar sonreír y echarla de menos.

Pequeños placeres de la vida 27

Pequeños placeres de la vida 27
Que un día te cunda es algo muy bueno, al menos para mí, que soy experta en perder el tiempo y dejarlo todo para el último momento. Y si encima de aprovecharlo y que te cunda para hacer tareas pendientes, tienes un poquito de tiempo para ti, entonces ya es genial.

Hoy he tenido tiempo de hacer cosas de casa: hacer parte de la comida y la cena, he barrido, he fregado, he tendido y recogido una lavadora, he hecho mis deberes de inglés, he recogido mi cuarto que estaba patas arriba después de la boda de ayer; y aún he tenido tiempo de mimarme un poquito: una ducha sin prisas, arreglarme el pelo tranquilamente, ponerme cremas y relajarme.


Domingos así, sí. Gracias.

Sigo aquí...

Sigo aquí...
...pero muy atareada.
Estoy bien (mejor que bien en realidad) y en esos últimos días he vivido cosas de esas que merecen ser contadas, pero apenas tengo tiempo.

Por ejemplo, la primera boda de una pareja de la pandilla, donde a pesar de dejar todo para el final, salió un día redondo y fue todo más que perfecto (tengo la liga de la novia, es lo que tiene ser la única soltera de la pandilla).

Otro ejemplo de felicidad que merece la pena ser contada, es esta primera semana de trabajo con nenes. Empezamos el curro el 9 de junio, pero las dos primeras semanas han servido para programar las actividades de todo el verano y montar las instalaciones. Fue este lunes pasado cuando llegó la prueba de fuego: la entrada en la nave de los niños. Han vuelto los abrazos, los juegos, las sonrisas de los más pequeños, los buenos días con besos que te hacen un poquito más feliz, las manualidades... 150 niños pasan las mañanas con nosotros y es maravilloso.

Y el último momentazo de esta gran semana tuvo lugar ayer. Uno de los profes del que ha sido mi colegio durante dos años, se jubila. Y desde el cole se le preparó una comida sorpresa a la que tuve el privilegio de ser invitada. Creo que ha sido uno de los días más emotivos que he vivido en mucho tiempo, especialmente para dicho profesor, pero también para mí. Y es que fui recibida con los brazos abiertos, me harté de dar besos y abrazos (mentira, porque fueron todos muy especiales) y lo que más oí fue: vuelve al año que viene. Y yo estoy deseándolo. 

Tengo una sonrisa en la cara que no me abandona :)

Ríe

Todos tenemos épocas más duras y más pesimistas en las que parece que la sonrisa nos ha abandonado. Yo admito que ese momento lo tuve hace relativamente poco, pero gracias a no perder las ganas y a una amiga en la misma situación que yo, puedo decir que si la risa alarga la vida, en esta última temporada, me he hecho inmortal.

Tras una época de bajón, cogí el montante y me fui de vacaciones: 4 días para desconectar y cargar pilas, donde sólo me preocupé de mí. Me sentaron de vicio y he recuperado parte de mi optimismo.

Y es que empezar las vacaciones llorando de la risa es maravilloso (bendita torpeza la que caracteriza a mi querida amiga que en mitad del pasillo del tren, se tiró en plancha encima de mi maleta gracias a un tropezón inesperado). Fueron unas vacaciones muy buenas, donde reímos muchísimo y con recuerdos geniales.

La vida puede ser maravillosa, y parece que mayo puede ser aún más maravilloso.

Agradecimiento y espera

Agradecimiento y espera
Lo primero de todo: GRACIAS

Habéis sido muchos los que habéis sufrido a manos de mi persona pidiéndoos un minuto de vuestro tiempo para votar a El Buscalibros. No os he dejado en paz, he sido una plasta en el blog, en facebook, en Twitter, por whatsApp... Sólo os ruego que no me odiéis, que ha sido por una buena causa. 

Anoche finalizó el plazo de votación, y a pesar de los nervios de última hora (menuda última hora!!!!!) puedo decir que hemos quedado primeros en la categoría de Cultura y Tendencias dentro de la votación popular. Ahora es cuando se reúne el jurado y el día 28 de marzo se dirán los ganadores finales. Gracias a todos vosotros, estamos en la final, así que una vez más: GRACIAS

Cruzaremos los dedos. Os mantendré informados :)

Bienvenida estabilidad

Bienvenida estabilidad
Y por fin parece que las aguas vuelven a su cauce.
Ya no estoy en paro, tengo un contrato hasta fin de obra que así lo demuestra. 
Vuelvo a casa de mi niña, a desayunar con ella mientras ve Sin Chan.
He aclarado y organizado mis horarios por lo que ahora puedo dedicarme a lo que de verdad necesito y quiero.

La estabilidad ha venido y yo estoy genial. Sólo hay que tener un poquito de paciencia para que las cosas terminen por arreglarse.

Parece que el 2014 empieza bien

Parece que el 2014 empieza bien
Una de las cosas que menos me gustaron del final del 2013 fue que terminé en paro. Llevo desde julio sin currar porque las listas este año van peor: salen menos plazas y llaman a menos gente (por mucho que se empeñen en decir que han llamado a los mismos y que incluso han salido más plazas, mentira!!!!!!). 

Pero a final de año recibí una llamada para una entrevista. Era una jornada parcial para un apoyo en un cole de mi pueblo, concretamente en el que estudié de pequeña. Pensé que podría ser interesante y que podría compaginarlo con otras cosas.
Fui a la entrevista el día 7 de enero, y me encontré hablando sobre mí y sobre mi experiencia laboral con una tranquilidad que me dejó asombrada. Puede decirse que fui yo misma. 
Y al día siguiente, a mitad de tarde, recibí una llamada de uno de los entrevistadores: el puesto era mío. 

Muy contenta regreso al que fui de niña, pero esta vez como profesora, no como alumna.

Pequeños placeres de la vida 24

Pequeños placeres de la vida 24
Trabajar en una feria al aire libre es algo helador en estas fechas. Me he pasado estos días trabajando en una casita de madera (a la que le falta una pared) en un parque, haciendo manualidades con los peques. En el resto de España es posible que brillara el sol, pero en Monzón, no. Vivimos en la profunda niebla, así que me está tocando pasar mucho frío (a pesar de la estufa que tenemos escondida debajo de la mesa). Todo esto no es muy placentero que digamos, lo bueno viene cuando llego a casa. 

Llegar a casa y encontrar un plato de sopa caliente esperándote en la mesa, no tiene precio. Con la primera cucharada ya notas como el calor atraviesa todo tu cuerpo, y poco a poco se va extendiendo por tus extremidades. Sensaciones de esas que son tan difíciles de expresar porque te faltan palabras para explicar lo bien que te sientes.

Pequeños placeres de la vida 23

Pequeños placeres de la vida 23
Una de las cosas que me gusta cuando llega el frío (algo bueno tiene que tener) es sacar mis sábanas de franela (o sábanas de pelo, como las llamamos en casa). 

Todo el día con frío (vaya fin de semana ha hecho) y llega la noche. Te pones el pijama y te espera la cama, con esas maravillosas sábanas que nada más meterte en ellas, ya estás calentito. Porque no son como las típicas sábanas que están fresquitas hasta que calientas el trocito en que te has colocado. Son simplemente maravillosas, y para alguien como yo que siempre tiene los pies helados en estas fechas, vienen estupendamente. Buenas noches.

Pequeños placeres de la vida 22

Pequeños placeres de la vida 22
Una de esas cosas que se agradecen es tener tiempo para uno mismo. Especialmente si has tenido unos cuantos días estresantes, en los que no has parado ni un segundo.
Por eso, llegar el domingo a última hora, y ver que todo lo que tenías pendiente ya está terminado, y que aún te queda un rato para ti, es maravilloso.

Sólo va a ser una horita antes de cenar, pero voy a dedicármela a mí :)

Volver

Volver
Hoy he vuelto a mi cole. Ya sé que no es mi cole, pero allí se han dado mis inicios profesionales, y tal y como me dijo un compañero: el primer destino no se olvida. 

Aprovechando que estoy en paro he cogido el coche y me he escapado. Admito que iba nerviosa: volvía a un lugar que ha sido mucho para mí pero que en verdad ya no es mi sitio, pero puedo decir que los miedos han sido totalmente infundados, porque ha sido maravilloso. Mis antiguos compañeros han venido a buscarme a la clase en cuanto han sabido que estaba por allí, y los niños, se han enganchado a mis piernas nada más entrar por la puerta. 

Ha sido poquito rato pero muy intenso y muy bueno.Estas pequeñas cosas me hacen sentir especial y hacen que tenga la sonrisa puesta todo el día. Gracias.

Guapa

Guapa
Que te digan guapa. Así, sin venir a cuento. Está bien, aunque una no sea muy presumida, no se puede negar que gusta. Y más cuando no se tiene un día especialmente bueno y el autoestima no es tampoco nada del otro mundo...

En mi trabajo, en una clase de pequeñajos de 3 añitos es una maravilla porque raro es el día en que no oyes un piropo. Cuando me cambié de gafas fue como un festival. El año pasado, la primera vez que me ricé el pelo, la frase que me soltaron fue genial: "Qué enredones tan bonitos llevas, seño" (no supe si tomármelo como un piropo o qué).

Y cuando llegas a clase y 15 nenes se abrazan a tus piernas y todos a la vez dicen que te quieren mucho... es que se me cae la baba. Adoro mi trabajo :)