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- ¿Tienes novio? - me pregunta ayer un niño de segundo de primaria (7 años).
- No.

- Pues nosotros (señalando a otro compañero y a él mismo), tenemos la misma novia.



Para que luego digan que los niños no saben compartir. Bendita inocencia.

El teléfono

El teléfono
Estoy segura que muchos de vosotros os sentís identificados con esta historia, que podemos decir que está basada en hechos reales (o mejor aún, que sucedió ayer por la noche en mi casa).

22.30, hora española, de haber cenado ya o estar a punto de terminar. Suena el teléfono. Y ya te asustas, porque las llamadas a esas horas suelen traer malas noticias. Te quedas tiesa en la silla, como con miedo a levantarte y sin poder tragar la cena. Entonces, mi señora madre, que es la única que no tenía la boca llena, se levanta y coge el teléfono.


- Buenas tardes, señora (supe de este saludo cuando mi madre colgó).
- ¿Cómo que buenas tardes? ¡Si son las diez y media de la noche! Estas no son horas de llamar a molestar a ningún lado. 


Y dicho esto, colgó con toda su mala leche. 
Mientras tanto, mi padre y yo, que ya habíamos tragado la cena, nos echamos a reír. La cara que se le debió de quedar a la pobre moza que llamara para hacernos alguna oferta, debió ser un poema.

¿No estáis un poco hartos (por no decir otra cosa) de esas llamadas a todas horas en las que te llaman para pedirte que te cambies de compañía? Porque yo estoy de los señores de Jazztel hasta los mismísimos. Porque no se conforman con un no, sino que insisten e insisten hasta que pierdes la paciencia y les sueltas alguna burrada (realmente he suavizado las palabras de mi madre, porque hubo más tacos que otra cosa en la frasecita). Que si me quiero cambiar de compañía, ya llamaré yo!!!!!!!!!!
Situación de ayer por la tarde, cuando fui a buscar a las extraescolares a la niña a la que cuido. Me encontré con mi profe de sexto de primaria y nos alegró mucho el encuentro. Ella es una de esas personas maravillosas con la que aprendí un montón y a la que eché mucho de menos en mi primer año de instituto.


- Cuánto tiempo Claudia, ¿cómo estás?
- Bien, ¿y tú?
- Aquí, esperando a mi nieto. ¿Dónde estás este año? 
- En mi casa, en el paro, que la cosa está muy mal. 
- Vaya... ¿y por lo demás? ¿tienes novio?
- No, ahora estoy soltera y sin compromiso. 
- ¡No tienes de nada! 


Y ahí es cuando de pone a reír como si no hubiera un mañana. Maravilloso, ahora soy un chiste con patas. 
Suerte que al final lo arregló diciendo: seguro que no tienes, porque no quieres.
- Mírala, qué mal me cae, es que no la aguanto, me da un asco cada vez que la veo, la muy puerta...
+ ¿Acabas de llamarla "puerta"? 
- Jajajaja, sí, ha sido un error, mi cabeza ha pensado puerca, mi boca iba a decir puta, y ha salido una mezcla. 


Historia completamente verídica, de hace un rato. Buenas noches :)

Me han dejado para vestir santos...

Me han dejado para vestir santos...
- ¿Y ese anillo que llevas, es de casada?
+ No. Es un anillo normal y corriente. Me gusta llevar anillos.
- Entonces, ¿no tienes marido?
+ No. Y novio tampoco.
- ¡¿Con 21 años y no tienes marido?!
+ En realidad tengo 26, Aarón...

Y entonces es cuando el niño, con cara de susto se echa las manos a la cabeza en un claro gesto de: "madre mía, qué vieja, y ni siquiera tiene novio". Este niño ya me ha dejado para vestir santos, me considera una causa perdida. No se si echarme a llorar o echarme a reír...

PD: Situación completamente real, ocurrida hablando con un niño que acaba de hacer la comunión. 
Menos mal que no le he dicho que la semana que viene cumplo los 27...
- Mañana no quiero ir al cole.
- ¿Por qué?
- Se está muy bien de vacaciones.
- Pero, no te puedes quedar en casa.
- ¿Por qué?
- Eres la maestra!!!!


Aissss...
Sábado noche, aproximadamente sobre las 3 am, de regreso a casa en coche. Toca frenar porque el semáforo está en rojo.

- ¿Pero que hacen los semáforos encendidos a estas horas? ¿No son gratis a partir de las 12?

Tremendo comentario que me hace llegar a casa con risa tonta :D
Debe ser que ahora los semáforos funcionan con monedas o algo, jajaja.

Preguntas sin respuesta

Preguntas sin respuesta
De vuelta a la realidad tras 6 días en Ibiza, vengo con algunas dudas existenciales sobre los guiris (el hotel en el que estaba alojada estaba plagado de ellos).

  • ¿Por qué se bañan en la piscina del hotel con gafas de sol? (si, si, hasta bucean!!!)
  • ¿Dónde tienen el sentido del ridículo? (no se saben vestir o no tienen espejos en la habitación: un señor de 60 años con camisa hawaiana roja, pantalon verde y pareo amarillo encima, cada cosa con un estampado más horrendo cada vez y que no falten las sandalias con calcetines!!)
  • ¿Por qué se pasan el día al sol y acaban como gambas?
- Ójala hubiera nacido en América...
- Si hubieras nacido allí probablemente no nos hubieramos conocido. ¿Te das cuenta de que la mayoría de nuestros problemas desaparecerían si no nos hubiésemos conocido?
- Pero también desaparecerían los momentos más bonitos que hemos vivido.
- Los hubieramos vivido con otras personas y no los echaríamos de menos.
- Por esa regla de tres, también los malos estarían con esas otras personas. Ahora sólo queda pensar en el futuro que hay por delante.
- Me voy a divorciar.
- Ah, pero ¿estabas casada?
- Si claro, pero ahora me divorcio.
- ¿Y cómo te casas sin decir nada? ¿Qué pasa con la despedida de soltera?
- Mmmmm...
- Bueno, hacemos una fiesta de bienvenida a la soltería. Yo también tengo pendiente la mía.

¿Y si...?

¿Y si...?
¿Y si aquella tarde no hubiera pronunciado esas palabras?
¿Y si hubiera aparecido de imprevisto en el bar aquella otra noche?
¿Y si me hubiera armado de valor antes?

Tantas preguntas sin respuesta que al final te das cuenta que no vale la pena seguir pensando en ellas. Las cosas suceden, a veces sin motivo lógico o aparente y todo ocurre por algo.

¿Y si he confundido las cosas?

Antes acostumbraba a preguntarme mil veces al día el por qué de esos sucesos. Mis sentimientos nadaban entre profundos ¿Y si...?, y cada vez me costaba más ver la luz, me hundía sin remedio.

¿Y si ahora me atreviera a dar ese paso?

Ahora el mar de sensaciones que me llena está en calma, salvo por corrientes eléctricas que vienen cuando llega un mensaje inesperado, cuando veo una sonrisa en particular, o cuando una caricia furtiva se acerca a mi piel. Esas son las únicas olas que quiero en mi vida. Basta de olas negativas.

¿Y si alguien lee esto y sabe de quién hablo?

Made in Francia

Made in Francia
Un finde (de 5 días) en la playa, dan para mucho: relax, recuperar horas de sueño, tomar el sol, ser devorada por los mosquitos, comer muchas galletas de chocolate, bañitos en la piscina, caminar por la orilla del mar, jugar a las cartas, la policía echándonos la bronca por "gritar", vecinos impertinentes, wii...

La verdad que ha estado bien la cosa, y además hemos conocido a ciertos francesitos que intentaban hablar en español y tenían unas construcciones la mar de graciosas, como por ejemplo la frase que nos ha marcado estos días: mis cojones (y perdón por la palabra en este blog tan fino) están muy importantes (a saber qué quería decir el pobre chico).

Para intentar comunicarnos con ellos también ha sido gracioso. ¿Cómo se le dice a un francesito que el nombre de Kilian es griego? Pues el susodicho no tuvo ningún problema: ¿Sabes Roma? Pues al lado. Y ya puestos, hablando del señor Kilian, alias primo-no primo, sólamente una cosita: no hace falta beber en según que juegos xD
- Si yo me ducho muy a menudo, unas 2 ó 3 veces... al mes...
- Jajaja.
- ¿Y tú?
- Yo todos los días yayo.
- Si yo también, y me ducho sin mojarme los pies, ¿a que tú no sabes?

Nunca jamás pierdes el humor, qué grande eres :)
- Mira cómo va esa vestida: parchis, chis, chis, parchis, chis, chis... sólo le falta algo rojo. Le puedo dejar mi maleta para que lleve todos los colores...
- Ufff, si hace días que no juego al parchis...
- ¡Vamos a jugar! ¡Saca las cartas!
- ¿Cartas? ¿Y cómo se juega al parchis con cartas?

Después de un día frenético, con trenes, taxis, hospitales y una buena noticia, pierdes el "oremus" y ya no sabes ni qué dices, pero al menos, te ries.