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This is the end...

Para ser que dije que este año me proponía escribir más, lo llevo bastante mal, pero ha sido una temporada bastante dura y no he tenido ni tiempo ni ganas de escribir.


Ya sabéis que mi tiempo ha escaseado: un fin de curso movido y unas oposiciones horrorosas (ya sé que no he contado cómo han ido, pero es un tema que aún me cuesta comentar), y por eso han ido desapareciendo las ganas también. Es la pescadilla que se muerde la cola.

Otras veces, cuando llevaba tiempo sin escribir, me ponía a leer entradas antiguas y con eso conseguía darle vidilla a mi inspiración. Pero esta vez, ni eso. 

Así que creo que ha llegado el momento. El momento de poner un punto y final a este lugar que tan bien me ha tratado. Un blog donde he compartido emociones, vivencias, relatos y sentimientos. Un sitio donde he conocido gente que mola demasiado y que me la llevo conmigo. Un huequito particular en este gran océano que es Internet. 


Pero no os preocupéis, que seguiré buscando la felicidad escondida. El dónde, aún no se sabe. Gracias por haberme acompañado todos estos años.

Cuando unes tu trabajo, amigos y una afición

Este segundo trimestre ha sido corto, intenso y agotador. Ya está llegando a su fin pero antes de poner el punto final os voy a contar una de las experiencias más chulas que he tenido como profe.

Lo de hacer proyectos en los coles es algo cada vez más común, pero lo de que todo el ciclo vaya a la par con un mismo proyecto es algo menos visto. Y este año en mi cole nos hemos atrevido con un proyecto internivelar de castillos. La verdad que nos ha costado, lo de coordinarse ha sido difícil y en algunos momentos hemos hecho muchas cosas sin tener en cuenta a las demás. 

Pero si que ha habido cosas buenas a destacar como que el edificio de infantil parece un pequeño castillo. Al llegar las puertas de cristal tienen vidrieras y al entrar un simpático bufón te da la bienvenida en los 3 idiomas que se estudian en el cole. Además hemos tenido la gran suerte de contar con una familia maravillosa que nos ha construido 4 torres con sus arcos correspondientes y un trono real para el hall de nuestro edificio. En todo el pasillo hay una muralla, con una lámpara enorme de araña en el techo y varias antorchas. Las puertas parecen medievales con sus bisagras y sus rastrillos. Y los estandartes, cuadros medievales y escudos le dan el toque final. Han sido mogollón de horas invertidas que hemos sacado hasta de nuestro rato de comer pero ha merecido la pena. Y la semana pasada nos atrevimos con una excursión al castillo de mi pueblo: 80 niños de Fraga vinieron el pasado 10 de marzo a Monzón.

Confieso que estaba nerviosa a la par que emocionada. 
¿Saldrá bien? ¿Aguantarán los peques de 3 años la subida? ¿Les gustará? ¿Hará buen tiempo?
Y ahora puedo contestar a todo que SÍ. Y es que en el castillo contamos con la ayuda de dos de mis amigos que les enseñaron a mis niños el castillo con una visita teatralizada genial. Los peques fueron despacito pero aguantaron como jabatos y encima se portaron genial. Después de hablar con ellos me quedo con sus caras y con la frase que le dijo un niño a su madre al llegar a Fraga: "ha sido el mejor día de mi vida". Y encima nos hizo un sol divino.

Ahora nos quedan 3 días de cole para preparar el gran final: una jornada medieval con juegos de la época, talleres, una danza medieval y un banquete real. Ya os contaré qué tal termina todo.


Cuando pierdes la fe en la humanidad

Iba a traer hoy la última parte de mi viaje a Londres, pero hoy he despertado con una noticia escalofriante. Ayer murió un guardia civil arrollado por un coche que se quería saltar el control de alcoholemia. Las fuentes dicen que al principio el coche se detuvo, pero después agarraron al guardia civil del brazo y el vehículo emprendió la fuga, arrastrando al pobre hombre varios metros y provocando finalmente su muerte. Todos los ocupantes del vehículo eran menores, por lo que el conductor no tenía ni permiso de conducir, y encima dio positivo en drogas. Os dejo aquí la noticia que pone los pelos de punta.

Estoy más que segura que este tío y sus amigos en cuatro días están en la calle, entre que es menor y que conducía bajo los efectos de las drogas. Dirán que no era consciente de sus actos o alguna mandanga de esas. Y yo me enfado y me siento impotente. ¿Qué hace un menor con un coche y encima drogado? Y si te paran para un control, huye si no te interesa, ya te pillarán, pero no agarres a nadie y lo mates. 

La pregunta que llevo en mi cabeza hoy es qué puede aportar este zagal a la sociedad. Yo desde luego siento que la justicia nunca será suficiente.

Ni deseos ni propósitos

Una de las cosas típicas de la nochevieja es pedir un deseo a cada uva que se come, esas famosas uvas de la suerte que a más de uno le hacen entrar en el nuevo año con un ataque de atragantamiento mortal. Yo, como personaje raro que soy a la hora de comer, no soporto las uvas, así que mis campanadas son lacasitos. Pero este año fui incapaz de acabarlos, porque uno de mis amigos, tuvo un pequeño problema con sus uvas y con el ataque de risa que me entró, no pude comer (en la primera campanada aún no había abierto la bolsita, y en la tercera campanada, cuando por fin la abrió salieron la mitad de las uvas rodando por la mesa, así que en lugar de intentar comer alguna, se dedicó a poner sus uvas en las copas ajenas). Vamos, que yo entré en el 2016 con un ataque de risa en toda regla, la mitad de mis lacasitos en la mano y sin haber pedido ningún deseo para este nuevo año.

Realmente, si me paro a pensar, creo que tampoco he perdido gran cosa, porque los deseos rara vez se cumplen y los propósitos soy incapaz de cumplirlos. Quizá sería hora de proponerme algo como ser más constante o tenaz.

El caso, que en el segundo día del año (ayer fue día de sofá, manta y ver fotos de la noche anterior) me paro a pensar un momentos y decido que:

- Este año me niego a dejar pasar oportunidades por miedo.
- Voy a hacer todo lo que esté en mi mano para sacarme la plaza (sé que no solo depende de mí, pero mi parte al menos la voy a cumplir).
- Voy a reír cada día.
- Voy a abrazar y besar tanto como pueda.
- Trataré de evitar mis bajones, 
- Voy a escribir más (no sé si en el blog o dónde pero voy a retomar este hábito) y voy a leer mucho.

Y creo que de momento ya vale, que para no cumplir lo propuesto siempre hay tiempo.


2015

Otro año al que decir adiós. Para variar casi no me he enterado. Si era hace nada que yo estaba moribunda perdida después de la última nochevieja.

2015; un año de valentía y superación de retos, de cobardía en el corazón, de darme cuenta de cosas fundamentales, de personas maravillosas, de sorpresas agradables y no tan agradables, un año de primeras veces, un año que no ha sido malo del todo pero mejorable. Así que para el año próximo haré todo lo que esté en mi mano para mejorarlo.

Que vuestra noche sea mágica y vuestro 2016 especial. Un fuerte abrazo a todos aquellos que siguen buscando la felicidad escondida.


Rossi Vs. Márquez

Una de mis pasiones en los últimos años ha sido MotoGP. Cada día de carrera estoy en tensión y disfrutando viendo este deporte. Además, de que es de las pocas cosas en las que coincidimos todos en mi casa y me resulta bonito compartirlo. 

Hoy ha tenido lugar la penúltima carrera del campeonato de este año, y la verdad que lo ocurrido ha sido muy feo. Ante todo aclarar que en mi casa somos de Pedrosa (yo especialmente) y que antes que a Lorenzo o a Márquez (por actitudes que se les han visto), preferimos a Valentino, por lo que es posible que estas palabras no sean todo lo objetivas que debiera.

El Mundial estaba caliente desde estas últimas carreras pero lo de hoy ha sido el remate. Esta semana pasada ya se leyeron entrevistas de aúpa de Rossi, y lo de hoy ha sido la gota que colma el vaso. Para los que no lo sepáis, Rossi ha dado una "patada" a Márquez y lo ha tirado de la moto, acabando sin puntuar el español y quedando tercero el italiano. 

No defiendo la reacción de Rossi, porque la verdad que me da pena que un profesional como él tire por la borda su carrera por los nervios causados por un niño. Esa caída podía haber sido mucho más grave. Pero también rompo una lanza por Vale, ya que todo el mundo está ahora en su contra y apenas nadie dice nada de cómo lo ha provocado Marc. No es normal que vayas en moto y otro tipo te venga por el lado y te arree un cabezazo. Yo creo que a mí también se me habría ido la pierna si noto que intentan tirarme. Ni uno ni otro lo ha hecho bien, pero obviamente, al terminar Marc en el suelo, Valentino es el malo. 

En la sanción no quiero entrar (de si ha sido poco o no) porque no soy ninguna entendida, solo expreso mi opinión. Me da rabia la reacción de Valentino (tirar a un piloto es muy peligroso y está muy mal) y me da más rabia que Marc crea que lo hace todo bien (deja de meterte en peleas que no te conciernen y si quieres ganar la carrera vete a por los primeros).

Me quedo con Pedrosa y su bien hacer, que últimamente nos está regalando unas carreras maravillosas. Y ya se verá qué ocurre en Valencia dentro de 15 días cuando termine el campeonato. Miedo me da.

El mal se esconde en la cola del Mercadona

Esto acaba de ocurrirme y aún estoy en shock. 

He ido a comprar con mi madre y cuando hemos cogido todo lo necesario nos hemos dirigido a las filas de las cajas. Hasta aquí todo correcto. 

Al ir las dos, nos hemos puesto una en cada fila, y la que antes acaba se cambia de fila, que puedo entender que haya gente que no le guste pero tampoco está tan mal hecho. Ahora viene cuando llega el show.

La fila de mi madre iba más avanzada, así que cuando he visto que le iba a tocar, me he puesto con ella. Pues bien, el señor que iba detrás de mi madre ha puesto el grito en el cielo, llamándome colona, diciendo a grito pelado que no tengo educación y soltando barbaridades como si no hubiera nadie más en la tienda. Mi madre diciéndole que ella estaba allí y lo único que había hecho yo era venir con la cesta, que ella también había hecho fila y por lo tanto nadie se había colado. El tío ha seguido arremetiendo con nosotras. Dos mujeres han empezado a murmurar y la cajera no sabía dónde meterse (ella me ha dicho que yo no he hecho nada malo, que ese hombre era un follonero de mucho cuidado). Mientras, el energúmeno (se ha puesto como tal, no digo ninguna mentira) ha seguido con su retahíla de voces y ha terminado diciéndonos que el día que explicaron la educación en la escuela, nosotras no fuimos y que si yo fuera un hombre, nos hubiéramos mojado la oreja (la expresión viene a ser que si yo hubiera sido un tío, me hubiera pegado). Me ha faltado un pelo para decirle que si quiere que le mojaba yo la oreja de un escupitajo, pero me ha parecido mal. 

Todavía alucino por semejante comportamiento.

Puedo entender que no le guste aunque mi madre estuviera delante de él y yo fuera con la cesta, pero de ahí a que me monte un pollo en mitad de la tienda, no. Al final he terminado riéndome y el señor diciéndome que no me riera, a lo que yo le he dicho que no iba a llorar, que siempre es mejor reír, y más por una memez tan grande. 

¿Creéis que el hombre tenía motivos para ponerse así? Contadme en vuestros comentarios si alguna vez habéis sufrido la ira de alguien así, o si lo que he hecho es taaaaan malísimo que me merezco todo lo peor que me ocurra.

Estado civil: opositora

Sé que llevo un mes desaparecida, y me fastidia. Pero todavía me fastidia más que en realidad voy a estar mucho más desaparecida.

Llevo un mes de curso. Un mes donde los primeros días no encontraba ubicación (esto de ser especialista y no tener aula no me gusta nada), un mes de reencuentro con compis que adoro, un mes en el que pude estar dos días completos con mis peques del año pasado (otra de las cosas que no me gusta de ser especialista, es que no les doy clase a ellos, jo), un mes en el que ya casi he perdido la voz (¿algún remedio para esto, por favor?), un mes en el que me he visto sobrepasada con el dichoso inglés, para que vamos a engañarnos. 

Los niños de 4 ya me van entendiendo, aunque hay una clase que pasa de mí y la otra que se lanza a mis piernas cuando me ve entrar por la puerta. No puede haber un termino medio.
Los niños de 3 años, que continúan con lloros y que no entienden ni papa cuando entro en su clase. 
Además, tengo una hora a la semana en 4º de primaria, que no sé qué hago yo allí!!!!!!!! 
Y encima el otro día, la directora me abordó en mitad del patio para decirme que soy la coordinadora del grupo de trabajo de inglés. Así, de repente, sin preguntar, adjudicado!

Hay días en que me tiraría de los pelos...

Y cuando ya te sientes sobrepasado, y crees que nada puede ir a peor, llega la primera clase de oposiciones. Este año he cambiado de preparadora, y ayer fue el día de toma de contacto. Pues bien, aparte de irme a mi casa con 3 kilos de fotocopias (no exagero), por la noche, ya de madrugada, recibí 6 mails de mi querida profe con 28 artículos en total (entre legislación, artículos y demás) para "empezar a trabajar, con la calma". Si toooodo lo que tengo pendiente lo hago con calma, lo termino en el año 2020.

Vamos, que por todo lo que leéis, ya podéis imaginar que estoy más que agobiada y que no sé de dónde voy a sacar el tiempo para vivir. Intentaré dar señales de vida de vez en cuando, pero no prometo nada. 

Este año soy teacher, coordinadora y opositora.


¿Un error?

¿Un error?
La vida de una interina no es fácil: empiezas con sustituciones más cerca o más lejos de casa, no sabes con qué vas a encontrarte, ni cuánto tiempo durará esto. Yo de momento no tengo demasiadas quejas: he trabajado 4 años y todavía no he necesitado moverme de mi casa, he tenido dos cursos completos y un último año de sustituciones largas, una de 3 meses y otra de 5. De estas dos me llevo cosas maravillosas y un montón de aprendizajes. Pero hay algo que a veces dudo de si lo que he hecho está bien o ha sido un error: me he involucrado demasiado, hasta el punto que mantengo relación con dos mamás de dos niñas.

En el primer caso se trata de una de las niñas más maravillosas que he conocido, una niña especial que era ignorada por su tutora y que yo quise casi desde el primer momento en que la vi. Ha sido difícil trabajar con ella, pero a la vez ha sido tan gratificante... Su madre vio que su peque empezaba a cambiar y al final de mi tiempo en ese cole, decidí darle mi número. Quizá me dolía demasiado desaparecer del todo y no saber nada más de ella (aunque como interina es lo que se lleva, tener un bonito recuerdo y dejar que la vida pase) y lo cierto es que esa madre me ha ido contando los grandes logros de la niña, ha venido a verme a mi pueblo con ella y hemos entablado una bonita relación.

El segundo caso fue más o menos por un estilo. Una peque que pasaba de todo y la gran mayoría del profesorado tenía asumido que esa chiquilla pasaba de todo y no había nada que hacer, hasta que llegué yo y me puse pesada. Todo el mundo notó una mejoría con ella, tanto de actitud como de esfuerzo. No digo que fuera gracias a mí, porque todo niño tiene que madurar y quizá simplemente caí en ese momento a su lado, pero yo me siento partícipe, sobre todo en el momento en que su madre me dice que la niña no hace más que nombrarme en casa (nunca ha nombrado a nadie del cole) y que ahora está mucho más activa. Fue el otro día cuando hablé con ella y me dijo que la tarea de verano que le sugerí que podía hacer, la había hecho toda ella sola y sin errores. Me sentí tan orgullosa que no me salen las palabras. 

Uno de mis miedos cuando empecé a trabajar (e imagino que de mucha gente también) es saber si estaba capacitada para ello, si lo iba a hacer bien, si sería capaz de dejar huella. No sé si lo hago bien o mal, y obviamente me queda mucho por aprender todavía, pero si es cierto que he notado ciertas cosas que me hacen sentir bien y aunque es posible que me involucre demasiado, de momento me está dando buenos resultados, así que aunque sea un error, voy a seguir así.

Nuevo reto

Nuevo reto
El lunes pasado salió el primer llamamiento para el siguiente curso. 
La cosa pintaba peor que mal: 221 plazas, de las cuales solo 92 eran obligatorias. El resto o bien era parciales (unas pocas) o eran con más de una especialidad (sobre todo con inglés). Deprimente, la verdad, y más con el puesto que yo tengo este año.

Tenía la baza de poner las plazas con inglés, pero en realidad es algo que no me atraía porque a mí me gusta estar de tutora. Hasta el último momento dudé: ¿pongo las plazas con inglés cercanas a casa a ver si hay suerte, o me espero a ver qué va saliendo y a saber cuándo trabajo? Y finalmente puse 8 plazas perfiladas con inglés que me resultaron atractivas. 

Y ayer, a las 11 de la mañana recibí un mensaje de una amiga: "Te vuelves a Fraga" y yo parada en mitad de una frutería, con el teléfono en la mano y gritándole a mi madre en mitad de la tienda. Estaba en shock, alegre por tener trabajo de curso completo y en un sitio que me encanta, pero también aterrada por lo que me viene encima. 

Este septiembre volveré al CEIP Miguel Servet, será la cuarta vez que esté allí, volveré a ver a los peques, volveré a estar con los compis y esta vez con un reto que me da algo de miedo (por no decir que mucho) pero si en algún momento tengo que lanzarme a la piscina, tiene que ser ahora. 


Este año toca ser profe de inglés.

Harta

Harta
Suerte que estoy segura de lo que quiero hacer con mi vida.
Suerte que tengo clarísimo que quiero ser maestra y dedicarme en cuerpo y alma a educar y enseñar a los más pequeños.
Porque hay días en que apetece mandarlo todo a la mierda, como hoy, y meterme en un supermercado para olvidarme de todo (y ojo, que me parece un trabajo muy digno, pero no es para mí).

No hacen más que putearnos cada dos por tres, especialmente a los interinos: las condiciones de trabajo cada vez son peores, nos quitan derechos y nos enfrentan unos a otros. Cada dos años (si todo va bien) tenemos que demostrar nuestra valía a un proceso de selección más que injusto y nada objetivo, y pobre de ti como no pases ese examen. Y cada cuatro años nos cuentan los méritos, si tienes suerte y no se dejan nada porque como tengas que reclamar vas listo. Vamos, que tienes que compaginar tu vida laboral y familiar, con estudiar (y ya no hablo de la vida social o las aficiones). Para que luego encima no te cuenten todo lo que haces.

¿Tengo que pegarme un año trabajando de malas maneras, asistiendo a clases de inglés y pagando un examen carísimo para que luego no me cuenten el título? ¿Dónde coño está mi perfil en inglés en la lista de interinos? Porque pensar que iba a mantener más o menos mi posición del año anterior, y ver que he descendido más de 100 puestos y que encima no me cuentan las titulaciones pertinentes... 

Estas cosas de verdad que cabrean, y es lo que digo, que menos mal que sé que ser maestra es lo que quiero, porque sino lo dejaba todo, que parece que es lo que buscan, que nos hartemos tanto que dejemos nuestros sueños para poder sobrevivir. Y yo me niego.

Curso 2014/2015

Curso 2014/2015
Cuando empezó el curso, lo vi todo muy negro. No podía aspirar a ninguna plaza con inglés por una décima (ahora ya no volverá a pasar) y el tercio de jornada que tuve 2 años en mi querida Fraga, no me llegó. Creí que para días trabajaba.

Fue finales de octubre cuando empecé a trabajar. 3 meses en Huesca, en un cole maravilloso, con una compi fabulosa y unos niños y familias, geniales. Me fui de allí con verdadera pena y una semana después comenzaba en otro centro. Volví a mi cole de Fraga, no podía creer en mi buena suerte, y la baja que parecía que iba a ser de un mes, se ha convertido en una baja hasta final de curso. Admito que me costó habituarme a la clase, pero al final me ha dado una pena terrible despedirme de los peques, porque el pasado viernes fue el último día del curso con los niños. Me quedan 7 días de tutorías, reuniones, papeleo y recoger. Lo más aburrido, vaya, pero necesario.

Echando la vista atrás, lo que parecía muy negro, se ha convertido en un buen año escolar. Por fin me he enfrentado a un aula yo sola durante toda la jornada, he tenido sesiones de evaluación que no sabía por dónde sacarlas, he tratado de hacer unas buenas tutorías con los padres de mis niños y lo mejor es que he aprendido mogollón. Por fin siento que he empezado a crecer como profe, y me encanta ver que lo que hago en la clase tiene resultados.

Me llevo mil y un recuerdos y experiencias (buenos y malos, pero todos sirven para aprender) y también me llevo la certeza de que personitas que este curso se han cruzado en mi camino, van a seguir en él. 

Poco más de una semana. En breves vuelvo al blog :)

Ya van 3

Ya van 3
3 años. 1095 días. 26280 horas. 1576800 minutos. Demasiado tiempo.

Ya son 3 años en los que me ha faltado tu amor sin medida.
Ya hace 3 años que no escucho tu voz, tu tos peculiar, tu risa,
Ya van 3 años sin ver tus manos con tus dedos torcidos por la artrosis.
Ya han pasado 3 años desde que nos dijiste adiós.

Y cada vez me cuesta más recordar tu voz, tus bromas, el brillo de tus ojos, tu emoción cuando te contaba mis logros... Y tengo miedo de que llegue el día en que no sea capaz de recordar con toda la claridad que a mí me gustaría. Porque yo no te olvido, pero hay cosas que se pierden y ya te perdí una vez y me niego a volver a hacerlo. 


Ya van 3 años sin ti, y cada vez es más duro admitir que no volverás.

Propósitos de nuevo año

Propósitos de nuevo año
Hace unos años tenía la costumbre de hacer una lista de propósitos (con más o menos cosas a tener en cuenta) pero ya llevo un par de años que me doy cuenta de que rara vez los cumplo, así que realmente es una tontería el seguir haciéndola. 

Pero si que es verdad, que aunque no me haga lista como tal, si que cuando llega enero, me pongo a pensar en alguna cosilla que me gustaría hacer, algo de mi vida que no acabe de cuadrarme y me gustaría cambiar. Por ejemplo el año pasado me propuse varias cosas y sólo saqué una adelante, pero bien orgullosa que estoy de poder decir que ya tengo mi B2 en inglés.

Este año quiero aprender a utilizar la cámara reflex en condiciones (soy gafe, cada vez que hay un curso, tengo algo ineludible que no me permite ponerme con mi querida cámara. También quiero iniciarme en la filosofía DIY y el Scrap (me llamaba mucho la atención y por fin he empezado a comprarme cositas). Seguiré haciendo algo de inglés para no olvidar y para no perder el poco oído que he hecho.Ya puestos también me gustaría cambiar mi vagancia y lo desordenada que me he vuelto. Con eso ya estaría contenta (y mi madre también). Sé que puede parecer poca cosa, pero para decir cosas que luego no voy a hacer, pues como que no. 


A final de año, haremos balance :)

Volvemos a la rutina

Oficialmente aún no os he deseado feliz año, así que: FELIZ AÑO A TODOS.
Cumplidos los formalismos os voy a contar un poco estas vacaciones, a ver si así me hago a la idea de que ya terminan y mañana toca volver a madrugar.

Para no faltar a la tradición, estas vacaciones me propuse hacer muuuuuchas cosas y para no variar, no he hecho ni la mitad. Lo que si he hecho: dormir mucho (y más que hubiera querido), me ha dado tiempo de volver a leer , he disfrutado de la familia y de los amigos y he puesto en orden algo de faena (lo que menos).

Como cosillas a destacar, un día repostero con mi grupo de amigas haciendo cup-cakes: 7 tías en una cocina que espantaron al novio de la dueña de la casa y que acabaron el día con 6 preciosos (y deliciosos) cup-cakes en una cajita, que no duraron nada al llegar a casa. Y para que veáis que no miento, que de verdad eran una monada, os voy a enseñar una foto.


También estuvo muy bien una cena con los compis de trabajo del verano, (eran las doce de la noche que nos servían la cena, vamos que yo el día de nochevieja cené dos veces). Se nos hizo la noche corta, a pesar de llegar a casa a las mil, de no haber nada abierto y de estar helándonos de frío, pero ya se sabe que la buena compañía es lo que tiene.

Y como remate, la nochevieja 2014 que fue genial. Hacía años que no lo pasaba tan bien, aunque he de admitir que el día 1 no fui persona y me pasé el día en la cama. Me hago mayor. 

Ahora me encuentro con un señor catarro (el primero del año, no se ha hecho de rogar) y creo que mañana vuelvo a trabajar, que ya tengo ganas de ver a mis nenes y ver qué tal han pasado las vacaciones. Y digo creo, porque espero que la mujer a la que sustituyo haya renovado la baja... Veremos qué pasa. Feliz vuelta a la rutina.

2014

2014
A estas alturas del año me gusta hacer balance. Y 2014 no podía ser menos. 

Realmente no sabría quedarme con una sola palabra para definir este año, pero a grandes rasgos ha sido un año bonito de vivir.

Un año de conocer coles diferentes y encontrar un hueco para mí en ellos.
Un año en el que pude hacer un viaje con una buena amiga y que nos proporcionó unos días maravillosos. Qué bonito es Burgos.
Un verano PERFECTO donde conocí niños extraordinarios y compis geniales a los que añoro, pero que siguen ahí. Un verano agotador pero lleno de momentazos. Un verano de besos y algo más.
Un año de bodas y despedidas.
Un año en el que he vuelto a sentir mariposas en mi estómago y me he vuelto a pillar como hacía tiempo que no ocurría.
Un año de esfuerzo y logros personales. 
Un año en el que me he sentido orgullosa de mi misma.
Un año que termino feliz.


Que el 2015 sea por lo menos igual de bueno que este. Mis mejores deseos para todos en este futuro 2015. Que cada día sea digno de ser vivido. FELIZ AÑO.

Fin de trimestre y Feliz Navidad

Fin de trimestre y Feliz Navidad
Llevo días queriendo publicar para contaros mis aventuras y desventuras en el cole, pero este último mes ha sido un completo caos lleno de faena (hasta me desapunté del gimnasio porque veía que no llegaba a todo).

Los niños cada día estaban más alterados, la proximidad de las navidades nos desbarajustan un poco a todos y a ellos más. Ya no era posible casi ni sentarlos un ratito tranquilos porque el que no hacía tonterías, me ignoraba o se ponía a hablar con algún amigo. Pero todo ha terminado bien: nos ha dado tiempo a acabar nuestros trabajitos, he hecho alguna tutoría y he conocido a mamás encantadoras, pudimos ensayar nuestro baile y ayer nos quedó genial, y hemos entregado nuestras cartas a los pajes de los reyes magos. 

El trimestre terminó con un brindis en la sala de profes, una sala a la que espero volver el día 8 de enero (a mí la incertidumbre de verdad que me mata).

Esta noche y mañana toca reunión familiar, así que sólo me queda desearos que estos días sean maravillosos. FELIZ NAVIDAD A TODOS LOS BUSCADORES DE FELICIDAD. Os deseo que de verdad encontréis esa felicidad que a veces se escapa pero que se esconde en los pequeños detalles.

Maestra cabreada

Ahora mismo me declaro maestra MUY cabreada. Tanto que no sé ni cómo expresarlo.
Todo viene porque este próximo jueves hay elecciones sindicales y, de acuerdo a la normativa, muchos centros cierran por la tarde para dar a los profesores ese derecho a voto. 


Desde mi cole, se nos informó de cómo estaban las cosas, que disponemos de dos horas lectivas para ejercer dicho derecho y que se había decidido cerrar la tarde del 4 de diciembre. De hecho, se nos avisó el jueves pasado y el viernes, las familias ya fueron debidamente informadas. 

Sé que esto, a algunos padres les desmonta los horarios, porque trabajan y a veces es difícil conciliar todo, pero lo que no tolero es la respuesta que he visto a una noticia del Heraldo. Hoy el periódico informaba de la situación, de que muchos centros cierran, de que la normativa es algo ambigua y que deja la decisión de cerrar o abrir en manos de los directores de los centros; y varias personas (muchas de ellas firman como padres o madres de alumnos) han puesto al colectivo de profes a parir. He leído cosas como que no tenemos profesionalidad, que sólo tenemos que trabajar 5 horas al día y que encima buscamos cualquier excusa para escaquearnos, que somos unos sinvergüenzas que deberíamos ir a votar en el rato de la comida o al terminar la jornada lectiva, que ya que estamos que empalmemos con el puente de la Constitución o con la Navidad, que somos unos vagos y unos sectaristas que defendemos lo que nos interesa... VERDADERAS BARBARIDADES QUE ME HAN PUESTO DE MUY MALA LECHE.

¿Quién de estos padres sabe que yo cada día me chupo 140 km de carretera (2 horas de conducir que me saben a cuerno quemado); que trabajo más de 5 horas al día (estoy con los niños 5 horas, pero en el cole nos toca hacer 6 horas, aunque en realidad hago más por comer allí y luego me llevo trabajo a casa); que ya nos han quitado una paga de Navidad que seguramente no recuperaremos; que al ser interina no tengo derecho a cobrar en verano (aunque trabaje todo el curso) porque me echan a la puta calle y a ver si al curso siguiente tengo suerte y puedo trabajar (ya no digo dónde porque puedo acabar en cualquier lado)...? ¿Por qué no emplean estas palabras tan "agradables" en quejarse como Dios manda cuando un maestro se pone malo y tardan la vida en mandar un sustituto (si hay suerte), o cuando las ratios de las clases son tan grandes que es casi imposible atender de un modo correcto a todos los niños? 

Me dicen que vaya a votar en el rato que tengo para comer (el cual he reducido a poco más de media hora porque me quedo haciendo cosas en mi aula) o cuando acabe la jornada (cuando salgo del cole me espera más de una hora de coche y ya llego bastante tarde a mi casa). Estos padres se ponen a quejarse sin informarse, porque también están los que dicen que vayamos a votar entre clase y clase, sin preocuparse de saber que la gran mayoría de votantes tenemos que desplazarnos a otro centro (o incluso a otra localidad) para ello. Estos padres me han acusado de dejar a sus hijos sin su derecho a la educación por ejercer yo mi derecho a voto.

Servidora es maestra de educación infantil. Promulgo a los cuatro vientos que lo mío es vocacional (que no me metí a esto por tener dos meses de vacaciones en verano) y que aunque termine los días agotada de viajar y trabajar, ME ENCANTA. Cada minuto que invierto, fuera de mi horario, en preparar cosas para mis niños lo considero más que pagado al ver sus caras cuando les enseño lo que he hecho y más cuando veo que funciona y aprenden divirtiéndose. Pero me repatea que algunos padres sólo sepan ver que cerramos una tarde el cole para ejercer nuestro derecho de voto (es la mejor manera que tenemos de hacer que las cosas cambien a mejor para la educación) y que por ello nos insulten llamándonos vagos, sectaristas y poco profesionales. Por ahí si que no paso. 


*Decir que a mí, personalmente, nadie se me ha quejado, los padres de mis niños han comprendido la situación, pero me cabrea que nos juzguen de estas maneras y que nos traten así de mal, y por ello escribo todo esto en primera persona.

Fin de fiestas y algo más

Fin de fiestas y algo más
Ayer a las 22.30 tuvo lugar la quema de fuegos artificiales que ponía punto y final a las fiestas de Monzón. Y no sólo han terminado las fiestas de Monzón, sino que esos fuegos han cerrado también un período veraniego muy largo, porque este año puedo decir que el verano me ha cundido. 

Un verano que se me ha pasado en un suspiro debido entre otras cosas a que he estado trabajando, pero es que además cada fin de semana ha habido algo digno de mención: entre despedidas de soltera, bodas, cumpleaños y fiestas de pueblos... es que no he parado. Y esta última semana ha sido el remate. La forma perfecta de acabar el verano.

Ahora toca volver a la vida normal: clases, gimnasio, prepararme para cuando empiece a trabajar (que espero que sea muy pronto)... Necesitaba parar esta temporada, pero estos primeros días, sé que se me van a hacer muy duro.

Empieza la histeria

Hoy han salido vacantes del cuerpo de maestros. Y eso implica que me pongo toda loca.

Primero: La página de educaragon (la cuál es lo peor que existe de lo mal que funciona y los problemas que da) iba más lenta que un desfile de cojos. Y además las plazas no han salido hasta pasadas las 4 de la tarde (yo desde las 12 de la mañana pendiente de la dichosa web y actualizando cada dos por tres).

Segundo: Cuando por fin salen las plazas, me doy cuenta de que la oferta es vergonzosa (hay una plaza de 2 horas semanales!!!!!! ¿de verdad esperan que eso lo coja alguien?). 

Tercero: Imprimo las hojas correspondientes para analizar bien lo que hay y ver si algo puede interesarme. Tengo un total de 64 vacantes obligatorias que tengo que poner si o si. Y de las voluntarias, unas 10 candidatas posibles. Y aquí entran mis dudas. Jornadas de un tercio cerca de mi casa por lo que no voy a necesitar alquilarme nada ya que podría ir y venir en el día; mitad de jornada más lejos que implica alquilar un piso y entonces el sueldo se me iría a la mierda; otro tercio a medio camino... 


Todo tiene sus cosas buenas y malas, y yo que soy de analizar tooodo una y otra vez, estoy que me sale humo de las orejas ya. Creo que lo mejor que puedo hacer es irme a dormir, consultarlo con la almohada y mañana cuando amanezca, a ver cómo de claro lo veo todo.