"Bum, bum, bum… el ritmo que habita en la puerta número 5 me acompaña cuando ya he salido de ella. Su eco me persigue en la sala circular. Este lugar ya empieza a resultarme familiar, lo echaré de menos cuando mi aventura termine. ¿Quién sabe cuándo será eso y qué encontraré hasta entonces? Porque la verdad es que no creía que este castillo guardaría tantos y tan maravillosos secretos.
El número elegido esta vez es el 7. Siempre me ha gustado dicho número, recuerdo que era de mis favoritos de niña, me gustaba aquello de que fuera denominado el número mágico, la magia siempre ha estado muy presente en mi vida.
Abro la puerta sin esfuerzo alguno y me encuentro ante un puñado de escalones blancos que se sostienen en el aire. No hay barandilla ni pared a la que agarrarse, parece que flotan pero a la vez se ven muy sólidos. Doy un paso al frente y rayos y truenos caen a mi alrededor. Numerosas nubes negras me rodean como si estuviera en mitad de una tormenta y me da algo de miedo internarme en ella subiendo las escaleras. Dudando sobre qué hacer me doy cuenta que al final de las escaleras me espera otra puerta. Me resulta curioso encontrar una puerta dentro de otra, así que no me queda otra que empezar a subir escaleras para descubrir el misterio que aquí se esconde.
La mayoría de las veces que subo escaleras no me agarro a la barandilla, pero basta que no exista para necesitarla. En una ocasión doy un traspié y parece que voy a caer para ser engullida por las oscuras nubes, pero en el último momento recupero el equilibrio y por fin llego a la puerta. Madera marrón barnizada me impide el paso. El giro de un pomo redondo y dorado me permite la entrada a la habitación.
Un gran salón rectangular se muestra ante mí. Paredes blancas y un suelo cubierto de una preciosa alfombra roja hacen la habitación muy acogedora. La pared izquierda tiene unos grandes ventanales por donde se ve la lluvia caer y la pared de la derecha tiene una gran estantería con infinidad de libros. Libros grandes, pequeños, de tapa dura, ligeros, algunos cerrados con cerrojo como esos diarios que te regalan cuando haces la comunión… libros de todo tipo que únicamente tienen una similitud entre ellos: todos están en una lengua que desconozco. El techo lo decoran 2 grandes lámparas de araña y al final de la estancia veo el respaldo de un sillón que parece estar delante de una chimenea. Oigo el crepitar del fuego y ese sonido me dibuja una sonrisa en la cara, siempre me ha gustado mirar el fuego.
Me quito los zapatos para pisar descalza la alfombra, espero que al señor del castillo no le parezca mal. Me empiezo a acercar a la chimenea y una voz de hombre se escucha en la sala.
Haciendo caso a la voz que me habla, decido ir hacia el sillón para sentarme frente al fuego. Siempre tengo las manos frías y me vendrá bien algo de calor. Quiero sentarme en el sillón, pero llego tarde, está ocupado. Sorprendida por ser la primera vez que encuentro alguien dentro de una de las puertas del castillo saludo con un escueto “hola”. Un hombre algo mayor, que parece bastante alto me mira. Pelo grisáceo y barba abundante rodean una cara de ojos azules. Lleva puesta una bata del mismo color que la alfombra pero ribeteada de dorado y con un escudo de armas en el pectoral izquierdo. Unas cómodas zapatillas de estar por casa como las de mi abuelo en sus pies y un libro púrpura en sus manos. Me devuelve el saludo. Incapaz de contenerme le pregunto quién es.
- ¿Yo? ¿Una joven desconocida entra en mi salón y pregunta quién soy yo?
Algo avergonzada por no haber caído en que debía de presentarme primero le digo quién soy:
- Mi nombre es Claudia y soy una invitada a conocer los secretos de este castillo. No estoy acostumbrada a encontrar a nadie en las salas que he visitado, por eso no he podido dominar mi impulso de preguntar. Me alegra encontrar alguien con quien hablar, la verdad.
- Ah, sí. La huésped. Llevas ya un tiempo andando por aquí. También tras las puertas 8 y 9 encontrarás con quien hablar, aunque preferiría que no escucharas lo que te digan…
- Intentaré tenerlo en cuenta, aunque si ya has oído hablar de mí, sabrás que soy curiosa.
- Sí que he oído hablar de ti. Causaste un gran revuelo en la habitación 5.
- De allí vengo precisamente.
- Ya decía yo…
- ¿Y qué es lo que ha causado tanto revuelo?
- Creaste una nueva válvula. No se deben crear nuevas válvulas. Tocaste varias. No se deben tocar válvulas. Pero ahora ya está hecho.
- No tenía ni idea de haber creado nada nuevo, ¿es algo malo? – pregunto preocupada.
- He dicho que no se debe crear, no que sea algo malo.
- ¿Estás enfadado?
- ¿Lo parezco? – responde con una nueva pregunta.
- Diría que no, pero siento que al principio estabas algo más cercano… De hecho… ¿nos conocemos de algo?
- No. Es la primera vez que entras, así que no me conoces, pero yo sí sé cosas de ti.
- ¿Y qué sabes de mí? – y a la vez que hago la pregunta veo que acaricia el libro púrpura que hay en sus manos.
- Lo que nos has ido enseñando en tu aventura en este castillo.
- Pero ¿qué he enseñado exactamente?
- ¿No sabes qué enseñas?
- Hay veces que mostramos más de lo que queremos con nuestros actos, por eso preguntaba, por si podías darme algún dato más concreto.
- Sabemos lo que nos has enseñado.
- ¿Sabemos? ¿Quiénes?
- Los 14 habitantes del castillo.
- ¿Detrás de cada puerta hay alguien? No he visto a nadie todavía, salvo a ti, nadie se había mostrado aún – Saber que en todas las habitaciones he estado con gente y que nadie se haya pronunciado me pone algo nerviosa.
- Detrás de cada puerta hay una parte del Señor del Castillo, como tú lo llamas.
- ¿Y tú quién eres exactamente? – digo recuperando el inicio de nuestra conversación.
- Siete es mi nombre, claramente. Sev me llaman otros.
- Eres el número de tu puerta, eso no me da mucha información.
- Tienes razón, a ver si con esto lo puedes averiguar: Si la puerta número 5 es el caos, yo soy el orden. Soy lo contrario al corazón de hierro, soy quien aplasta las dudas.
- Mmm… ¿la mente? ¿la razón?
- ¿Ves? No ha sido tan difícil. Soy el Martillo de la Razón – dice acariciando de nuevo el libro púrpura. Mis ojos se desvían hacia él y surge una nueva pregunta.
- ¿Tú entiendes la escritura de estos libros?
- Claro. Yo los he escrito todos.
- ¿Y qué pone en la portada del que llevas en tus manos?
- ¿No lo imaginas pequeña Ojizarka? – responde con una sonrisa.
- Preferiría que me lo dijeras tú, la verdad – respondo con otra sonrisa a su vez.
- Es algo que esperaba.
- Va a ser que si me conoces entonces – no puedo dejar de sonreír, me siento cómoda con esta conversación.
- Este libro lleva tu nombre.
- ¿La Razón escribe un libro sobre mí? ¿Tengo un hueco en la estantería para mí? – pregunto asombrada.
- Pequeño, pero sí, junto con todas las personas que he conocido.
- ¿Entonces todos los libros que aquí se guardan llevan como título el nombre de alguien?
- No todos, sólo unos cuantos. Otros son memorias, encuentros, recuerdos… El Señor y amo del castillo me encomendó el guardarlos y yo voy aprendiendo de ellos lo mejor que puedo.
- ¿Y por qué ese misterioso lenguaje? ¿No quieres que nadie más los lea?
- Sólo yo debo leerlos, así que los escribo de manera que sólo yo pueda entenderlos.
- ¿Y por qué estabas leyendo mi libro justo ahora? ¿Esperabas mi llegada?
- Desde hace semanas.
- ¿Y desde entonces estás leyendo?
- No. También sigo escribiendo.
- Entonces ninguno de estos libros tiene un final – exclamo.
- Algunos si lo tienen – me contradice. Otros no, otros pueden tener segundas o terceras partes.
- ¿Y puedo preguntar de qué va mi libro? – mi curiosidad ataca de nuevo. Me siento como una niña pequeña de 5 años que pregunta el porqué de todo cuanto le rodea.
- Está interesante, eres sin duda muy parecida al Señor del Castillo, tal vez por eso atrajiste tanto su atención.
- Nunca lo hubieras pensado ¿verdad?
- No. Y parte de culpa la tienen las puertas 8 y 9, que nos ciegan a todos los demás.
- No haces más que nombrarlos, cada vez despiertas más mi curiosidad.
- Ellos también quieren conocerte.
- ¿Y tú tenías ganas de conocerme?
- Por supuesto, eres la protagonista de un libro. Nunca está de más ponerle cara a los protagonistas de las historias. A 9 le vas a encantar – añade.
- Tanto hablar de ella, voy a elegirla como siguiente destino.
- En verdad no es ese mi deseo, imagino que ya te habrán advertido sobre 8 y 9, ¿no?
- El Señor del Castillo me dijo que eran peligrosas…
- 9 es el peor de todos. Nunca lo dejo entrar aquí, lo deja todo perdido. Antes tenía libertad para moverse por todo el castillo, pero finalmente fue encerrado.
- ¿Acaso cometió algún crimen?
- Comportarse como lo que es. No es culpa suya, pero yo protejo mis obras, así que prefiero que no entre. Siempre que venía terminaba quemando algo. Últimamente está más tranquilo, aunque hace no mucho casi se escapa. Tiene demasiada fuerza, de hecho él ha sido la mayor fuerza que ha sostenido el Señor del castillo. Hay varios libros aquí que hablan de él.
Me quedo pensativa. Mucha información en poco tiempo. Tengo que asimilar esto bien para saber a qué habitación dirigirme como siguiente destino. Tengo mucha curiosidad por 8 y 9, suenan peligrosas, pero también interesantes. Un bostezo se abre paso por mi boca y gracias a ello sucede algo que todavía no había tenido lugar en ninguna de las habitaciones: se me ofrece la oportunidad de quedarme allí a pasar la noche para que mañana pueda seguir con mis preguntas. Me tumbo cerca del fuego y el señor de la razón me trae una manta. Buenas noches."





11 trocitos de felicidad:
Nueva entrega de las puertas del castillo, algo más larga que de habitual, pero es lo que tiene el diálogo. Espero q os guste, ya me diréis.
En breves la segunda parte :)
Me ha encantado el relato. Poco más tengo que añadir, estoy a espensas de la continuación.
Yo pensaba que la protagonista se llamaría Alicia. ¿Te llamas Claudia tú? Quizás peco de atrevido pero como la Razón se refiere a ella como Ojizarka y ella dice que se llama Claudia, he supuesto que ese sería tu nombre. Es bonito, por fin lo he descubierto ;)
Posdata: la música muy acertada.
Demasiado evidente si la protagonista se llamase Alicia, ¿no? Alicia, Dorothy (o Dorotea in spanish), Bastian (Sebastiana? :) ),...
La pizpireta Claudia por fin visita a la Razón, aunque anteriormente ya nos advirtió que "... la mayoría de las veces la lógica no sea buena consejera." (frase que no comparto, ya que la lógica siempre es buena consejera si está bien aplicada y cuentas con la información apropiada, que es lo complicado del asunto).
Intrigados estamos todos por las puertas 8 y 9, pero... ¡ay! Se le dijo a la protagonista que sólo podía entrar en 7 de las 14 puertas, y ya llevamos 6 (a saber, la 3, 1, 14, 13, 5 y 7). ¿Hará caso Claudia de dicha advertencia? Y si no, ¿habrá consecuencias? Da la sensación de que estamos en las puertas (jejeje) de la "final season" de esta historia... Ansioso me tienes.
LGG
PD: Espero que la siguiente entrega no se demore tanto como ésta.
Por cierto, es un buen momento para releer todos los capítulos del relato ojizárquico y verlos así en su conjunto.
¡Gracias por tu tiempo, Claudia!
gran raleto, aunque me confieso algo perdido, hace que no me pasaba por tu blog, que me da verguenza decirlo :o,bueno, al tema y tal, la razón, dicta lo que se debe hacer, pero de ahi a que se haga......viene al pelo un estado de facebook, que puse hace algún tiempo: "que este convencido de que es una estupidez, no significa que no lo vaya hacer"
Me gustó mucho la narrativa del relato. Espero la segunda entrega.
Amiga, ya me apunté a su blog. La invito a que venga al mío. Saludos
http://lahuelladelojo.blogspot.com/
Fran, el siempre fiel a este tipo de relatos. Gracias por estar siempre ahí y por ayudarme con la música :D
Así q no sabías mi nombre eh?? jajajajaja :P
LGG, veo q llevas la cuenta de las puertas q hay abiertas y de las normas del sñor del castillo q sólo me deja descubriros la mitad de los secretos q encierra. En nada tenéis aquí la segunda parte de la razón :D
Porxalen, gracias por volver por aquí!! si q es verdad q me tenías algo abandonada, pero el tema de estos relatos parece q lo lleváis con ganas.
William, q alegría ver caras nuevas q se aficionan a los relatos de las puertas del castillo. Si todavía no lo ha hecho le recomiendo q se lea el resto de historias sobre el castillo :D
y gracias tb por la invitación a su blog, en breves me tiene por ahí.
GRACIAS A TODOS!!!!!!
Ya estoy aquí!!
Bueno, como siempre, me ha gustado mucho. Sigues manteniendo la emoción de las puertas y de la historia en general y la trama, bien hilada, como en ocasiones anteriores.
Te voy a dar mi punto de vista estilístico ¿ok? Creo que el diálogo es un acierto. Le da mucho ritmo al relato y sirve muy bien para romper lo que habíamos leído hasta ahora, desde el punto de vista de la forma de narrar.
Me gusta que la razón sea ordenada y esa idea de que el Señor del Castillo sea un poco todos y un poco ninguno de los habitantes de las puertas, es sugerente porque permite muchas elucubraciones sobre el personaje "director", creo que está bien resuelto.
Hay un par de detalles, en mi opinión siempre (que no tiene por qué ser la correcta) mejorables. El primero, el inicio de la puerta, que es un poco repetitivo y lento (desde "este lugar" hasta "maravillosos"). Pienso que puedes prescindir de esas frases porque no aportan nada nuevo y dan sensación de relleno o tratar de transmitir un verdadero sentimiento de añoranza un poco más dramático. Pero es mi opinión solamente eh?
El otro punto es sólo un detalle y es tu presentación. Me gusta mucho más "la huesped" que "la invitada a descubrir los secretos del castillo". Quizá haciendo una relectura de todos los capítulos puedas introducir un poco más ese concepto de huésped pero como "parásito", no sé si me explico, como alguien que está pero quizá no debería estar... pienso que aportaría un punto de dramatismo extra y no esa sensación de que simplemente estás de paseo. Porque realmente la protagonista de paseo nada... todo lo que hace tiene consecuencias.
Bueno, es una simple idea que se me ha pasado por la mente en la primera lectura.
Todo lo demás me encanta.
Y voy a aventurar... la puerta 9 ¿será el amor? Por aquello de que lo pone todo perdido y que, a veces, quema cosas en la habitación de la razón...
¡Qué intriga!
Felicidades por la entrega, una vez más.
Casiopea
Bueno, no esta mal. Nada mal. Tenemos cosas pendientes, niña.
.-
GUAU Berta!!!!!!!! me quito el sombrero por ese pedazo de comentario. Ante todo muchas gracias por la currada q te has metido :D
Con "críticas" así da gusto escribir. Posiblemente tengas razón con lo de describir siempre la sala circular donde empieza cada capítulo, pero el Sñor del castillo siempre me la describe, xq de hecho alguna vez se han dado cambios (más q nada al principio).
Tendré en cuenta lo de la huesped, y la verdad q si q se agradece algo de diálogo. Es lo q tiene entrar en todas las habitaciones anteriores y no encontrar a nadie, q llego aquí, encuentro al sñor y me da por charrar por los codos! jajaja.
En nada cuelgo la sgunda parte de esta puerta, q ya la tengo escrita y es más cortita. Y sobre la 9, no sé, pero me da q no es el amor. De todas maneras, me gusta como piensas. La única q tengo abierta que no he escrito todavía es la 8 :)
Lo dicho, mil gracias por tus palabras. Eres un sol. un besote!!!!
Sñor PuntoRaya, me gusta más cnd calificas el texto por messenger! jajaja. Sé q tenemos cosas pendientes, pero últimamente se me escapa el tiempo :S
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